jueves, febrero 21, 2008

la ecología de lo sencillo

con angustia se vive y muchos hace rato hablan de la no vivencia, de la sobrevivencia.

con urgencias desayunamos, nos despiertan aquellos aparetejos que nos conectan a lo instantáneo y de un golpeteo sonoro nos inyectan la primera dosis de desazón en el alma.

este breve escrito no pretende suscribir plañideros discursos ni inútiles desasosiegos, sólo pretende compilar, reunir, amarrar algunas ideas que solas llegan a herir (como lo hacen los radicales libres) allá adentro del humano cuerpo.

actúa sobre la cotidianidad que somos una alarmante desmotivación producto de los incesantes agites urbanos y lo fraseo pues ya esto comienza a agredir las firmes convicciones sobre lo necesario de las coherentes acciones, lo vital de la defensa ecológica, lo necesario del diálogo de saberes, la pluralidad hecha futuro.

hay un quiebre, una desconexión que nos separa más de lo poco sacro que en el nosotros habita.

la ciudad punza y crea callejuelas de incertidumbres, intoxicaciones ideológicas, trancones de palabra y huelgas de esperanza.

si somos más que andamiaje de tendones y calcárea osamenta, si somos más que una idea, más que una fulgurante llama.

si somos bípeda maravilla, materia consciente, ánima sensible, no debiera ser tan difícil la tarea de avanzar por entre días y noches con nuestra historia a cuestas, con nuestros desafíos más sublimes.

se hace dura la articulación de las epifanías, lejanos los diálogos, y todo muta en una carrera hacia una meta risible, estrecha y untada de farsalias.

sólo unos pocos atisban la dolencia colectiva pero huyen de la labor analgésica por no querer embadurnarse de la artesanal misión.

se entendió todo y no se transformó nada.

se enunció todo.

se hizo taxonomía de los imposibles y se adjudicaron credenciales al mejor postor.

la ciudad que nos habita en los latidos, así existamos en medio de la selva virgen, duele por sus esquirlas y sus miradas agrestes de ascensor, por la flacidez de su espíritu y por su desgastado racimo de encandiladas historias.

habitar una posible ciudad que desde adentro nos inspire, nos adivine, nos seduzca es el reto máximo de estos días en los que crecer es una obligación y sentir debidamente, una conducta reprochable.

desde esta aglomeración de voluntades, de átomos abrazados para vencer el miedo, probar a construir un ventanal que conjure lágrimas óptimas, limpiezas de mirada que reinauguren la voluntad de ser para tejer lo que vendrá.

así, de a poco, repensar la lucha contra tanto armatoste hecho ser, hecho idea, hecho plan que amenaza aún la fronda, la cuenca acuática y la respiración que somos.

redefinir con silente luz, con una enérgica voluntad la posibilidad de ser como lo deseamos, sabiendo entender tanta amenaza agazapada y tangible ahora, y en eso que mentan futuro.

lo demás será alimentar con nuevos verbos la esofágica existencia, deletrear historias jamás contadas y así ir creciendo en sanidad, en voluptuoso posible mundo.

a mi me aburre la reiteración de los dolores, me hace temblar de horror la sequía manifiesta en tanta amistad que ya no es, por eso creo que para salvar este emblemático planeta de tanta mala praxis corporativa, belicosa y neoliberal, es menester juntar a los aliados, a los hermosamente desquiciados para hacer la ecología de lo sencillo, y hacerle espacio... para que vuele!!!




tomado de: http://trayectosdevida.files.wordpress.com/2007/10/besar-con-la-mirada.jpg


Cano.

Etiquetas: , , , , , ,

miércoles, abril 25, 2007

Mirar un poco eso que llaman Corporaciones.




Repasar, recordar, revisar tanta información de lo acontecido en la dimensión socioambiental y económica de nuestros países resulta ser tarea harto difícil pues lo que más abunda es el desconocimiento a la dignidad, lo que más abunda es el oprobioso avance de las corporaciones por entre los espacios y los tiempos nuestros.

Como si se tratara de una irracional epidemia que todo a su paso acaba, la maldición de no reconocernos especie natural que no ha de estar por encima de ninguna otra es lo que ha llevado a vendernos como mercancía y a descuidar los más básicos principios que nos definían como colectivo con un futuro común.

En este proceso de dolor y saqueo, cuando más exprimidos nos encontrábamos surgen luces de interesante fulgor que iluminan alternativas para terminar de zafarnos de estos procederes cimentados en el egoísmo y la acumulación irracional de más capital.

Las alternativas huelen a sudor y a colectividad digna. Paridas las palabras y las acciones que habrán de emanciparnos comienza el discurso y el accionar liberador, incluyente y verdaderamente endógeno, cifrado en las glorias y errores del pasado y el presente compartido.

La humanidad se limpia sus lágrimas, se mira el sur su dolido vientre y se levanta por entre las miserias que le han conferido los opulentos ostrones del norte "desarrollado" y comienza la balanza a dirigir su peso hacia lo justo, lo colectivo, lo común.

El país que habito, Venezuela, inicia una senda que alumbra oscuranas en un continente saquedo y de venas abiertas. Duro el trayecto, sudada la senda, creada "la pica" nos vemos aruñazos del camino emprendido y nos regocijan vitales construcciones del pueblo que otrora burlado y desconocido era.

Siguen las opciones inciertas, amenazas van y vienen y, sin ánimo de agotar el debate sobre lo que se habrá de hacer para pluralizar la alegría y para dignificar el vuelo hacia el país que merecemos, el continente que merecemos, es necesario reconocernos, insisto, en los dolores que nos inflingen las corporaciones de signo perverso y excluyente para reconocernos víctimas de un mismo recetario maligno, de una misma y homogenizante tendencia a lo perverso.

Vernos para aprendernos. Ver la comuna, el país, la patria grande hecha girones ubica el alma en la beligerancia digna y en la creación de imaginarios plurales para que el cuerpo comience a zafarse de la modorra que el oropel labró en la dermis del alma.

Un nuevo vídeo para limpiar la mirada colectiva, para entender cómo la dignidad planetaria se erige por encima de los armatostes "pulcros" de las corporaciones. Aprendamos de los compañeros indígenas de Cochabamba (Bolivia).

Actualizemos el latido en relación al tema de las tecnologías transgénicas que transfieren cada vez más poder y riqueza a empresas biotecnológicas antes que a los campesinos y a las sociedades que de la tierra hacen su cosmovisión más plena.

Para sabernos ciudadanos del mundo antes que simples consumidores o mercancías moldeadas desde la publicidad, aconsejo revisar este video que es fragmento del largometraje "La corporacion: Patologia del comercio".

La democracia es verdadera emancipación, participación protagónica activa y sustentada por la historia en cada uno de los actos cotidianos. Gobernemos nuestros asuntos. Ese es el desafío supremo para la convivencia digna.

El fragmento del largometraje se centra puntualmente en esto:

* Veremos el problema del agua en Bolivia (se privatizó hasta el agua de la lluvia)
* Michael Moore (cineasta estadounidense) nos dará a conocer el caso de un afiliado a un seguro social que no le querían hacer (aseguradora Humana) un transplante de páncreas, se verá el problema del deshielo de los glaciares.
* La biopirateria, y las patentes absurdas y la defensa desde la India que recuerda al eterno Ghandi.

La atención debida para entender qué somos en medio de estos testimonios.

Mi agradecimiento por mirar un poco eso que llaman Corporaciones.

Insisto, serían buenos los comentarios.

Etiquetas: , , , , ,