martes, agosto 26, 2008

Lo que no se puede escapar de lo acontecido en territorio Yukpa este agosto de 2008.

Sobre lo acaecido en la vía hacia las comunidades Yukpas de la Sierra de Perijá. Estado Zulia.

Por: Lcdo. Nicanor A. Cifuentes Gil

C.I. V.- 14.208.465

Docente UBV- Sede Zulia /P.F.G. Gestión Ambiental

www.clorofilazul.blogspot.com

ncifuentesg@gmail.com



“[…] Las claves del país profundo están en las comunidades indias, despojadas por el latifundio estéril pero invictas en sus socialistas tradiciones de trabajo y vida”.

Eduardo Galeano, Memoria del Fuego. Tomo III: El siglo de los vientos.

Sobre Mariátegui (1923, El Callao). p. 67. 2005.


Lo acontecido en estos días en relación al cerco militar impuesto “de facto” por el componente de la Guardia Nacional en la vía que conduce a las comunidades indígenas yukpas, bueno es decirlo, es apenas la visibilización de la tanta impunidad con la que se mueven los hacendados del lugar y de cómo funcionarios de las FAN de Machiques se prestan para desconocer derechos humanos y demás garantías constitucionales de los pueblos indígenas de la región.


¿cuál orden? instrumental para la disuasión de quiénes.

Esta miseria humana que se erige en hombres envestidos de autoridad, esta vacuidad, esta arrogancia sustentada en armas que son para resguardar al pueblo venezolano y no para dispararle (como de hacho aconteció el día viernes 22 de agosto) evidencia lo lejos que está el proceso de cambios estructurales en esta zona del país. Machiques, epicentro ganadero tan rancio como lo que conocemos por lecturas y visitas puntuales al departamento de Santa Cruz, en el oriente de Bolivia, sigue estando ajena a las demandas más básicas de sus pobladores originarios, sus ancestrales pobladores.

Cartuchos de bala calibre .50 y 9 mm disparados el día viernes 22 de agosto de 2008. Recuperados el día domingo 24 de agosto ante la presencia de la Defensoría del Pueblo y el abogado Defensor de la causa indígena.


Los yukpas son vejados continuamente toda vez que deben, antes de subir a sus comunidades montaña adentro, ser requisados para ver que es lo que suben. Los yukpas, su cosmovisión su organización social es caricaturizada, reducida y humillada de continuo por soldados, familias ganaderas y pueblo alienado en general, casualmente por que se les ha creado una fama de guerreros incansables y peligrosos que solo atentan contra lo que se ha consolidado y contra lo que produce (entiéndase fincas lecheras y de ganado).

Estos días de enterarse desde el país y el mundo, sobre lo acecido con la caravana humanitaria bolivariana que pretendía llevar alimentos y medicinas a las desasistidas comunidades indígenas yukpas ha servido para catalizar lo que parecía destinado a una nueva burla del aparato burocrático del “chavismo”. De comisiones y de declaraciones pobres, ambiguas no se pasaba. La lamentable actuación, el tristísimo desempeño de la actual ministra encargada de velar por los pueblos indígenas y sus derechos, Nicia Maldonado, en un acto que pasará a la historia por su deleznable actitud, terminó amparando el discurso ganadero – finquero de que los indígenas yukpas debían desalojar las haciendas invadidas pues se trataba de una propiedad privada que estaba produciendo leche y carne para el pueblo venezolano.

Estas declaraciones, no está de más decirlo, lanzan por la borda, años de cruentos enfrentamientos, matanzas organizadas por hacendados para “a sangre y fuego” arrasar esta región de Perijá, “limpiar” esta región de indígenas para que los “señores matanza” de apellidos como Márquez, Chávez Vargas, Chacín se erigieran en los monarcas, en los dominadores de estos espacios.

Sabino Romero Izarra, cacique yukpa de la comunidad indígena de Chaktapa y su compañera Lucía.

Estos días de profunda dignidad labrada desde el sudor, desde el abrazo sincero al latido indígena profundo; estos días en los que era necesario no estar detrás y si al lado de las exigencias de los caciques yukpas Sabino romero Izarra y Olegario, dolidos por el, impune hasta ahora, asesinato del abuelo Romero por parte de el propio hacendado Alejandro Chávez Vargas en una de sus incursiones “envalentonadas”, han cristalizado en una cada vez más clara actitud de denuncia y de contraloría permanente por parte de los colectivos acompañantes y de los propios indígenas yukpas ante el burocratismo y la más impresionante muestra de ineficacia humana que se ha padecido olímpicamente.

La presencia estudiantil de jóvenes ubevistas (provenientes de la Universidad Bolivariana de Venezuela) de los Programas de Formación de Grado en Comunicación Social y de Gestión Ambiental indica el grado de hidalguía que se asume cuando se empina la cresta de los acontecimientos. Estos jóvenes, otrora excluidos del sistema de educación superior, y que luego de 4 años de formación ya inician su presencia combativa ante el estado real de las cosas, son ejemplo digno, viviente de que lo labrado en este tiempo en espacios de la sede Zulia no ha sido para nada, en lo absoluto, en vano.

¿A qué se nos convocó a docente y a estudiantes en UBV? ¿No era para desde el conocimiento del mundo y sus metáforas de dolor y gloria transformar las duras realidades más allá de las simples comprensiones que hasta ahora se daban y se justificaban per se?

Esto es casualmente lo que ha acontecido en estos días y es por ello que la UBV debe estar a la par de este importante paso que estudiantes y docentes han dado al asumir un acompañamiento a estas causas que salvaguardan a los compatriotas indígenas yukpas. La realidad de este asunto, más allá de la execrable actuación cobarde y maldita de soldados que cercaron el paso y arremetieron violentamente contra estudiantes e indígenas desarmados, es que en esta Sierra de Perijá hay testaferros que pretenden convertirla en un erial, en un campo destinado a la minería del carbón, de los fosfatos y demás minerales básicos.

El hecho que desde el norte de la Sierra, con nuestros hermanos wayuu de la cuenca hidrográfica del Guasare, estemos atacando frontalmente la explotación terrofágica y neoliberal del carbón debe servir para analizar esto que sucedió durante estos días en la vía hacia las comunidades indígenas yukpas del sur de Perijá.

Hay dolientes, hay viudos de poder, hay agitadores con mucho poder fáctico mas no moral que mueven hilos dentro del propio gobierno bolivariano (lamentable es decirlo pero así es) para criminalizar la disidencia y enlodar la labor digna que estudiantes, docentes, medios de comunicación comunitarios y alternativos a nivel regional y nacional vienen desplegando sobre el gran tema humano y ambiental que es también la Sierra de Perijá.

Aquí, entiendo desde mi visión puntual, es que “se les dio en la madre” a los poderes trasnacionales del carbón y a los “grandes cacaos” de la región paraca y desestabilizadora de Machiques. Acá la gran lección la da la juventud rebelde organizada, la misma que estudia, que compila asombros, que traduce y sufre los mismos dolores cuando acompaña en la vigilia y en el día a los hermanos yukpas. Aquí, estimados lectores, ciudadanos del mundo, lo que ha pasado es que la generación que está destinada a revelar tanta cicatriz y tanta muerte burocrática, acaba de demostrar que la canción, que la mirada limpia, que el puño cerrado ante la cobardía disfrazada de belicismo patrio, mella más que cualquier arma y alecciona más que cualquier discurso retórico.

Aquí, entiendo, en estos días de incertidumbre y llanto, de quemadura y frío, de “malparideces” y sicarios, de llanto de niños y de denuncia frontales en idioma yukpa y su eco Caribe milenario es que unos estudiantes, unos periodistas, unos docentes, unos seres humanos henchidos de Bolívar y el Che, plenos de la libertaria llama de mujeres como Manuela Sáenz y Bartolina Sisa, tan ellos, destronaron y develaron la escandalosa, la maldita actuación de querer estar “con dios y con el diablo” por parte de militares y, decirlo con toda las palabras, de la ministra de pueblos indígenas Nicia Maldonado.

Aquí no se trataba de entablar mesas de diálogo con finqueros bañados de un discurso anquilosado en la propiedad privada. Aquí no era la hora de las dudas ante señores matanza. Aquí nuevamente el gobierno dejó mostrar debilidad y tuvo que venir la juventud y la organicidad indígena yukpa para robustecer ese lado flaco y para crear las condiciones que llevaron al Presidente Hugo Chávez a asumir de manera contundente y digna, el día 24 de agosto de 2008 en la alocución dominical del Programa Aló Presidente Nº 318, que: “[...] entre los ganaderos y los indios, se queda con los indios”.

Este dinámico ejercicio de gobierno, claro, preciso, justo era el que debió imponer sin más la ministra de pueblos indígenas, la ministra del ambiente Yubirí Ortega de Carrizales y el Instituto Nacional de Tierras (INTI) hacía mucho tiempo. La dilatación en el tiempo, la evidente y paquidérmica ineficacia de las comisiones encargadas de trabajar oportunamente el proceso de demarcación de territorios indígenas una vez más sorprende por su colmillo amarillo en sordera y en inmensa ineptitud.

Se ha develado el show mediático de “diarios regionales “como La Verdad (paradójico nombre) y sus hilos extensibles hasta ganaderos y politiqueros de oficio acostumbrados a mandar y no obedecer, acostumbrados a robar y a no ser útiles.

Todo este accionar, toda esta corresponsabilidad, toda esta construcción emancipatoria es lo que humildemente, pero sin desmayo alguno, se llevó a cabo como ejercicio digno, como acto humano y solidario básico junto al pueblo corajudo yukpa, y con el cuerpo y el alma de compañeros estudiantes y docentes de la UBV Sede Zulia y de docentes de la institución provenientes de Amazonas así como los compañeros y compañeras del Colectivo Ojos Rojos Percepción Colectiva, de la Anmcla, de la importante Sociedad Homo et Natura, Fundayacucho y la Misión Cultura.

Aquí se trata de la integridad física y moral de nuestros compañeros indígenas, aquí está en juego la Serranía de Perijá, su verdor y humedad, sus ríos y biota. Aquí se libró una batalla contra la impunidad, contra el dolor que ofende por su miseria y por su innecesaria presencia entre indígenas más cuando puede brindárseles un apoyo más cercano y respetuoso por parte del Gobierno Nacional. Aquí se desenmascaró a la institucionalidad militar que sigue libando el néctar agrio de la defensa y seguridad de la patria ganadera, obviando inmensamente la piel y la mirada indígena, sus territorios y su verdad histórica.

Aquí se evidenció que la represión no vale mas cuando el pueblo ya está pariendo la nueva era, la que terminará de destronar a agresores militares como el militar de apellido Izquierdo Torres y Bastidas, ambos relacionados a la 12ava. Brigada de Infantería (Fuerte Macoa) de la población de Machiques, al sur del Lago de Maracaibo.

Aquí se hizo necesaria la presencia del ministro Ramón Rodríguez Chacín (Ministerio de Relaciones Interiores y de Justicia del Poder Ejecutivo Nacional) para entender la torpeza de la ministra de Pueblos Indígenas y su discurso de “respeto a la propiedad privada y los derechos de terceros” (¿?).

Ministro de Interior y Justicia del Ejecutivo Nacional Ramón Rodríguez Chacín. Al fondo: Comandante y ex gobernador del Estado Zulia Francisco Arias Cárdenas asignado a esta comisión presidencial y el Defensor del Pueblo en el Estado Zulia Antonio Urribarrí. 12ava. Brigada de Infanteria de Machiques. Estado Zulia.

Aquí se demuestra que esta jornada, que viene de años atrás, que se sustenta y tiene raíces profundas demostrables y altamente dignas, cree en la pluralidad y en la interculturalidad, cree en la vida y en la salud integral, en los ecosistemas plenos de biodiversidad saneados de traficantes de madera y fauna. !!!Ya basta de seguir criminalizando esta lucha en defensa del agua y la vida!!!

Debe saberlo la patria de Bolívar: Nuestra América, la Abya Yala toda, pues se trata de la juventud y la acción coherente, el esfuerzo rebelde y subversivo ante las realidades que ofenden por su hipocresía y muerte.

Mucho por que seguir luchando. Exhortamos al Estado Gobierno a que abra plenamente las puertas a las exigencias de pago de bienhechurías a los ganaderos -finqueros enquistados en estos territorios indígenas para comenzar a construir paulatinamente un estado de paz que termine con la pobreza y el abandono en el que se encuentran sumidas las poblaciones indígenas yukpas de la Sierra de Perijá. Exhortamos a los demás poderes del Estado de la nueva República Bolivariana de Venezuela a estar al lado de esta lucha digna y necesaria.

El acompañamiento debe ser orgánico y no coyuntural ni efectista. Entendemos que la muerte sigue rondando, que ahora se dieron las condiciones objetivas y subjetivas para que los finqueros de la zona emprendan medidas represivas ante este contundente triunfo labrado, sangrado y sudado del pueblo indígena yukpa de Perijá.

Exigimos que se suspenda de inmediato el régimen de presentación (cada 45 días) de las tres compañeras y el compañero de los medios de comunicación comunitarios imputados por delitos que no cometieron y que fueron creados por la descarada y grosera actitud de militares activos de nuestras Fuerzas Armadas Nacionales.

Exigimos que, de ser posible, se inicie una depuración de los altos mandos de los componentes militares que hacen presencia en Machiques. Esto, insistimos, demostró su parcialidad con la “causa” ganadera y sus fines de lucro más oprobiosos.

Seguir transitando de manera libre, sin amedrentamiento alguno, sin disuasión alguna por parte de ningún cuerpo de seguridad de la zona que pretenda confundir, emboscar, alterar la misión cultural, científica, espiritual y altamente humana de acompañamiento a la lucha de recuperación de territorio del pueblo indígena yukpa.


Pared que exhorta y grita. Pared que es clamor colectivo para construir, de a poco y sin miedo, la paz en la zona.

En estos momentos de latidos y de claridad plena ante la maldad y el vergonzoso proceder de seres que reciben todo el apoyo de un gobierno que trata de cambiar la dolorosa realidad nacional solo nos resta la denuncia y la flor de la palabra para seguir abrazando al indígena y su visión.

Por una Perijá reforestada, para la vida, sin tanto atropello que puede acabarse con una contundente y plausible acción a favor del pueblo indígena combativo, digno que habita y sueña, que ama y sufre, que canta y produce vida y cultura en la Sierra de Perijá, límite natural de esta patria llamada a seguir pariendo dignidades, fulgores libertarios que nos terminen de zafar de tanto muerto juagando a lo vivo, de tanto disfraz jugando a lo lícito.

Reconocer es resolver sigue gritando el apóstol de Cuba, José Martí: Esta universidad que Bolivariana quiere seguir siendo para seguir volando en la utopía y la praxis libertaria, transformadora, inclusiva debe anunciar y seguir amparando esta actitud de lucha contra el sicariato ganadero impuesto en estas tierras, contra el hambre y la desolación del “watia” que ve en el indígena saqueo y desdicha.

Reconocer que se debe estar a la vanguardia y en la denuncia y la acción consecuente en estados como el Zulia donde la traición y la secesión parecieran ganar espacio. Los movimientos sociales aquí batallando lo tenemos en claro, lo llevamos dentro como convicción profunda.

¡¡¡Seguimos Movilizados Por Todas Nuestras Luchas!!!

¡¡¡Perijá para la Vida!!!

¡¡¡Basta de Sicariato Ganadero!!!

¡¡¡“A Dios lo que es de Dios, al César lo que es del César y al Indio lo que es del Indio”!!!

Patria que hacemos juntos, Socialismo que reforzamos con latido profundo y Muerte que evitamos entregando vida luminosa, con humildad pero sin decaer jamás.


Más información audiovisual sobre cómo se suscitaron los violentos hechos ejecutados por el Ejército y la Guardia Nacional de Machiques el día viernes 22 de agosto de 2008 cuando se impidió sin ninguna justificación razonable y legítima el ingreso de la caravana humanitaria que llevaba alimentos y medicamentos a las comunidades indígenas yukpas aisladas montaña adentro.

GN y Ejercito impiden ayuda humanitaria a Yukpas (1)

GN y Ejercito impiden ayuda humanitaria a Yukpas (2)




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1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Es lamentable todo lo sucedido, tanto para el pueblo Yukpa como para los que nos solidarizan con su lucha de una u otra forma.
Considero injusto y violatorio de los derechos humanos, el régimen de presentación de los compañeros que fueron vil e innecesariamente retenidos y vejados.
El sentimiento que tengo no es normal ante la situación que he seguido de cerca por la cobertura eficaz de los medios alternativos y por la cobertura desfigurada de los medios regionales.
Seguir movilizados ahora más que nunca para hacer fuerza en la pronta demarcación, tenemos un pie adelante en la lucha, aunque eso haya costado la muerte de algunos y la tristeza de otros

Que la impotencia se siga traduciendo en lucha para drenar las energías emancipatorias que tenemos en nuestras almas

Sondra

2:41 p. m.  

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