sábado, agosto 23, 2008

Para entender la recuperación del territorio Yukpa.

Para entender esta tensa situación que a momentos se convierte en una grave herida que pareciera no cicatrizar en sana paz es pertinente que se entienda, primeramente, que se trata de una lucha histórica, digna y amparada en la necesidad de permanecer como etnia indígena ante el avasallamiento permanente que significa la presencia de ganaderos en su suelo ancestral.

Es importante entender, digo más, sentir la necesidad de recuperar un territorio que otrora fue saqueado desde la violencia más cruenta, desde el autoritarismo más degradante de toda persona que lo ejerza. Hablamos de violaciones, de muertes.

Es importante hacer memoria en suelo patrio y entender que el discurso de la afectación de la productividad en las fincas, que el discurso reiterativo y obcecado de la invasión de la propiedad privada del que hacen uso permanente los ganaderos (¿su nombre se deberá más que al ganado a qué siempre la ganan?) de la zona de Machiques, al Sur del Lago de Maracaibo.

Grandes conflictos en el planeta pasan por la fertilidad del territorio, por la apropiación del espacio para desde allí erigir dominio, control, supremacía y la más de las veces agredir, humillar, despojar de todo, del cosmos, de la vida, de la idea, de la acción a aquellos que otrora habitaron, sembraron, amaron, pisaron ese suelo.

Venezuela no escapa de este cruento y tensionante devenir. La Conquista que hacen de sus costas y luego sus espacios tierra adentro significaron el aniquilamiento, la "pacificación" de numerosas culturas, numerosas maneras de ver y entender el mundo. A sangre y fogonazo, desde la pólvora blandieron su poder para saciar sedes y hambres traídas de otros continentes.

En el actual Estado Zulia, al noroccidente de Venezuela era también numerosa y diversa la presencia indígena y, por esa misma presencia plena, es que el conquistador español de entonces asume su control y dominio a partir de la espada y de la muerte del otro, que es el indígena. Tratados como salvajes, como irracionales seres, como poseídos por fuerzas desconocidas que en otra lengua les hacen hablar, el imaginario de la colonia y sus años subsiguientes están poblados de terror y no admiración hacia los indígenas.

Junto a la población afrodescendiente, en el Estado Zulia sobreviven, en resistencia permanente, en pleno siglo XXI, 5 etnias indígenas: la wayuu, la añú (ambas de la gran familia arawak), los yukpas (de la gran familia caribe), los barí (relacionados con la familia chibcha) y los japreria. Estos últimos reducidos fuertemente y despojados de sus principales espacios de vida por recientes proyectos de mega infraestructuras (Represa Los Tres Ríos).

El dolor yukpa ha sido permanente, su persistencia ante la asfixiantes y plástica modernidad los ha conducido a un destino incierto, donde suelen ser receptores de la más oprobiosa relación entre humanos: la humillación permanente, el saqueo de su espacio de vida, el engaño constante por parte de hacendados armados, la ausencia de un Estado que asuma la protección seria y digna de las comunidades, que les proteja de enfermedades y que les ayude a fortalecer sus valores de plena y colectiva solidaridad.

Desde hace una década Venezuela, como República, intenta un vuelo hacia valores socialistas. Esto ha servido para configurar, tejer una Carta Magna que reconozca los pueblos indígenas y les garantice sin duda alguna el derecho a sus territorios. Esto ha sido la piedra angular del conflicto que desde 1982 encabezan los guerreros y dignos caciques yukpas que, antecediéndose a los letargos paquidérmicos del Estado (previo a la Revolución o a la Cuarta República) demandaban dignidad y reconocimiento para seguir vivos, nada más que eso.

Desde 1999 hasta la fecha el proceso de demarcación ha tenido sus altibajos, sus avances y sus lamentables retrocesos. En esta página electrónica hemos tratado de ser consecuentes con este proceso que ha de llevarnos a un estadio histórico continental que no debe ser viciado en modo alguno por interés particular o mezquindades temporales. Esta lucha propia de los indígenas a momentos está acompañada por brazos solidarios, por miradas solidarias que abrazan y sirven de caja de resonancia de este proceso de demarcación demorado y conviene más a los "señores matanza" de las localidades en conflicto.

Entender que se trata de una recuperación legítima, digna que pasa por apreciar lo siguiente: Recordemos que los indígenas están antes que el Estado tradicional, son los originarios, son los que han afrontado toda clase de humillaciones y dolores para seguir siendo, para seguir amando, para seguir pensando como lo han hecho de generaciones en generaciones.

Desde la oralidad, desde sus estrellas y frondas, desde su vértebras y pelajes, desde sus uñas, desde su veloz vuelo son estos espacios de verdor y humedad más que tierras que han de ser deforestadas para luego sembrar pastizales -y arrinconar al rincón de la muerte a los indígenas- espacios de ejercicio libertario, de autonomía plena para que surja de a poco, el estado plurinacional, ese mundo donde caben otros mundos más pequeños.

La sociodiversidad no puede ser escamoteada en este país mas si creemos en la construcción plural, en la diversidad, en lo multiétnico y el lo pluricultural. Creer es hacer verbo, creer es tejer, es acción que salvaguarda y denuncia la criminalidad, la violencia hacia los más débiles pero a la vez los más plenos de verdad.

Exijimos por tanto un tratamiento pertinente a esto que se viene gestando desde hace décadas en este espacio sagrado de dignidad que se niega a ser devorado por la ganadería intensiva.

Decir desde el Estado Zulia, terreno de oposición a toda gestión revolucionaria, terreno desde donde se violenta el ideal bolivariano de la integración y de la multiculturalidad, que es urgente hacer diáfano este conflicto donde cabida tienen por encima de todo los compañeros indígenas, su voz, su dolor, su reclamo histórico tantas veces pospuesto, las fuerzas armadas, el instituto de tierras (Inti) y los ministerios del poder popular para el ambiente (Minamb) y los pueblos indígenas, respectivamente.

La voluntad política debe prevalecer por encima de pactos y de escaramuzas del poder tradicional que se niega a ser enterrado por la búsqueda de diálogo permanente. Que más allá del reclamo que se hace ahora se conciba colectivamente la posibilidad de elevar a una condición de felicidad efectiva, gozosa a tantos indígenas que viven entre saltos de angustia y horros.

La patria es para todos y entre todos la defenderemos si amenaza alguna viene a mancillarla. Solidarios somos con el vuelo del cóndor por el altiplano andino, juntamos nuestra colectiva luz por la mirada indígena, por sus saberes y sus cantos, por sus cuerpos y sus almas.

Creemos y sabemos a plenitud que somos sujetos históricos y que la historia la hacen los pueblos. No más muertos, más acción dialógica, más encuentro y menos tensión se requieren.

A continuación videos tomados de la red que ayudarán a reforzar este breve (y sentido escrito) sobre la situación actual de las localidades Chaktapa y Guamo y su gente luchadora.
Agradecemos con profundo respeto a la Sociedad Homo et Natura, a los amigos del Colectivo Ojos Rojos, a los luchadores "El Pueblo Originario" y "La Voz del Monte".

Seguir movilizados, conscientes de que emancipar es mirar, exigir y construir verdad que sea siempre hermanable. Todo para todos.

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El día 06 de Mayo del 2008 luego de consignar las denuncias ante la fiscalía y ofrecer una rueda de prensa en avila tv acudieron las autoridades yukpa, Sabino Romero cacique de la comunidad Chaktapa Olegario Romero cacique de la comunidad el Guamo, en compañía de medios comunitarios y estudiantes, acudieron a una entrevista con el viceministro indígena Jorge Chanupa en busca de respuestas para la compra de las bienhechurías de la hacienda Tizina hoy tomada por las comunidades Chaktapa, El Guamo y Carañe.

denuncia de atropellos a los yukpa - LUCHA POR LA TIERRA

Las comunidades indígenas Yukpa de Chaktapa y Guamo en la Sierra de Perijá municipio Machiques del estado Zulia, Venezuela; están recuperando sus territorios ante el avance del latifundio ganadero, que hoy en día continua contratando sicarios armados para asesinar al cacique Sabino Romero Izarra y desplazar a las comunidades indígenas Yukpa de sus territorios ancestrales. Las agresiones y el terror sufrido desde marzo hasta julio del 2008, culmino con la muerte del anciano atancha José Manuel Romero de 97 años de edad, ante los vejámenes y las agresiones provocados por la familia Vargas (Alejandro Chávez y otros) supuestos propietarios de las haciendas Tizina y Kusare en compañía de 6 hombres armados agredieron a niños, mujeres y ancianos, ante la mirada indiferente y hasta cómplice de las autoridades competentes (Guardia Nacional, Fiscalía del Ministerio Público, Ministerio Indígena, entre otros) la primera semana del mes de Julio.


Están erradas las declaraciones del vice-presidente para Sierra y Codillera J. Chanupa y la ministra Nicia Maldonado. He aquí las pruebas y el acompañamiento de l@s revolucionarios exigiendo justicia, pago de las bienhechurías de las haciendas por parte del INTI, ejecución de la demarcación del territorio indígena Yukpa por parte del Min Ambiente y la CRDTHI. Tierra para los Yukpa, sin minas ni ganaderos.


Publicado el 3 de agosto de 2008.

Luchamos por la Tierra Yukpa. (resumen 1era. parte)


Publicado el 3 de agosto de 2008.

Luchamos por la Tierra Yukpa. (resumen 2da parte)



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1 Comments:

Blogger Carlos PQ said...

Excelentes vídeos y reportajes, Cano.
Interesante la actitud de los militares encargados, llenar una planilla y decir que otro se encargara (una fiscalia, por allá, en algún momento) de las denuncias.
que paso con las tierras que el estado estaba comprando para los yukpas con el visto bueno de los ganaderos? porque tuvieron ellos mismos que tomar cartas en el asunto? donde están los mecanismos para canalizar los derechos de los indígenas?. Allá en Caracas. A 12 horas. Esperando que haya alo presidente los domingos, para que el presidente, el ministro de todos los ministerios, haga una declaracion vaga y poco ejecutiva de lo que es necesario hacer, ante ministros eunucos que parecieran no tener la mínima idea.

Gobiernos, Universidades, y personajes locales, llegan intermitente, median cuando hay oportunidad para el protagonismo, pero de resto poco encausan o gestionan o monitorean las relaciones humanas que se dan en esos piedemontes. Casos frágiles como este (y por demas, peligrosos para la paz de las comunidades indigenas) se pudiesen haber evitado si hubiese gestión real no electoral, pero sufrimos aun de ser un pais improvisado, improvisante, improvisador como decia Uslar Pietri. Espero que los profesionales del ministerio (que se que aun quedan muchos) tengan la sabiduría y capacidad para evitar que esto se salga de las manos. Confio en que si.

Da pena decir que hasta en los paises del norte las comunidades indigenas tienen desde escuelas, bancos hasta asambleas legislativas propias.Los nuestros, que son mas, de vaina tienen acceso a medicinas.

12:10 p. m.  

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