lunes, julio 09, 2007

En una isla aprender a no ser isla. Lecciones de lo cotidiano.



Habitando el Planeta Oxígeno III fue un éxito desde el mismo momento en que no se hizo aliada, como actividad colectiva que es, de agites innecesarios y "dudas puristas". Digo esto desde el asombro que me deja el visitar la Isla de Zapara (Municipio Insular Padilla) en el contexto de una actividad que abraza al debate ecosistémico local - nacional con la lúdica de los malabares y las artes circenses.

Zapara, isla ubicada justo en la conjunción de las aguas salobres del Golfo de Venezuela y las aguas lacustres del Lago de Maracaibo, ha sido escenario los días 7 y 8 de julio de 2007 de una interesante reunión de jóvenes interesados en el tema ambiental (así como en la acción directa en defensa de la naturaleza) que tuvo como objetivo esencial la vinculación de la comunidad local de la isla con las propuestas centradas en la autogestión, en el ejercicio de una mayor democracia que termine de dar al lastre con la historia de desidia y frustración, de traición de la "noble confianza colectiva" a la que ha estado sometida Zapara desde que se confundió la politiquería mediocre con la búsqueda de mejoras en las condiciones de vida.

Se buscó con este primer acercamiento sensibilizador hacer surgir, en la medida de lo posible, experiencias que vayan al ritmo de las demandas más prioritarias de la comunidad y desde allí comenzar a interesar a más almas a entender que, tanto las islas cercanas la Barra de Maracaibo, como la Serranía de Perijá, pasando por los humedales, las ciénagas y lagunas de la región zuliana forman parte de un entramado ecológico frágil que ha sido herido de muerte ante tanto proceder mercantilista y tecnocrático que sólo concibe a los ecosistemas como postales para vender (en el mejor de los casos) o como materia prima para "hacer mover al mundo".

Jugar con los niños, mirarles, oirles, estar allí durante estos días de permanencia en la isla. Vernos trabajar a cada quien desde sus saberes, desde su pasión y ciencia, desde la curiosidad ha sido una de las experiencias más interesantes de acción directa y de trabajo colectivo más inspiradora que, ojalá, insisto, es vital que vuelva a repetirse. Claro que hay que reconocer que algunas iniciativas y algunas tareas podemos y debemos mejorarlas entre todos los "ocupados" de las jornadas por venir.

Los temas álgidos del Puerto de Aguas Profundas "Simon Bolívar", como puntal de lanza de los proyectos de megainfraestructura de la Iniciativa para la Integración de la Infresestructura de la Región Suramericana (IIRSA) en el nor occidente venezolano, aunado a los proyecto, ya negados de plano por el Presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías el !ero de Mayo del año en curso, de exploración y explotación de nuevas concesiones mineras de carbón en el piedemonte perijanero, fueron escuchados con atención rigurosa por loa presentes en horas de la noche del día 7 de julio.

Acompañados de una brisa insistente en su fuerza, plenos aún por los colores de un atardecer como pocos se han visto y desde la plena atención de niños, jóvenes y adultos se fue hilando una conversa que deja muy en claro la necesidad de seguirnos viendo y seguirnos formando como colectivo socioambiental desde la proyección audioviosual de nuestras realidades ecosistémicas, culturales, sociopolíticas.

Considero que se manejaron criterios muy sólidos y se analizaron a profundidad las más graves implicaciones socioambientales de dos de los principales proyectos (tanto "ecoturísticos" como el de puerto multimodal de exportación minera) que aún a la fecha siguen asumiendo a la comunidad como convidados de piedra, como meros testigos de la fragmentación y de la "ordenación" de su territorio "tan agreste para el progreso, el bienestar, el desarrollo".

Decir que la polémica sana se mantuvo durante esta tercera jornada de Habitando el Planeta Oxígeno es hacerle justicia al esfuerzo y a lo presenciado con asombro.

Decir que las actividades, los corazones, las mentes se llenaron de ganas de seguir promoviendo estos acercamientos es decir verdades.

Lección vital la de esta isla: Creer y apostar por la salida, la fuga de la ajetreada ciudad marabina para asumirnos como colectivo que ve y vive, que descifra los espacios que desde hace un buen tiempo aparecen amenazados como "Zonas de Sacrificio Nacional" tanto por capitales mineros trasnacionales como por cancerberos locales disfrazados de gobierno en turno.

Toca hacer la evaluación de la jornada una vez que podamos nuevamente vernos como colectivo deseoso de mejorar lo construido. Toca hacer reflexión sobre la necesidad de seguir insistiendo en la participación de más almas en estas jornadas.

Hago esfuerzos, en lo individual y en lo colectivo desde ya para que de nuestra parte esto sea muy pronto y así, de manera paulatina, seguir apostando por actividades de este tipo, donde podamos convocar, como ya mencionaba líneas atrás, a "incrédulos", a "ocupados de oficio", a más amigos que, sabiendo de su don con la palabra, con la música, las artes plásticas, la fotografía y la imagen comprometida (video-activismo) puedan hacer "maravillas artesanales" para compartirlas con tanto niño y niña, con tanto amigo y amiga que dejamos en esta isla llamada Zapara.

Enhorabuena por la perseverancia y por la humildad de los asistentes. Enhorabuena por la buena vibra, por la mirada amiga, por las manos solidarias.

Así construimos construyéndonos.

P.D.: Buen trabajo Patricia y demás compañeros presentes y tantas veces vistos en la ciudad de Maracaibo. Más adelante, seguro, seremos más los que ayudemos a hacer de estos inventos, ejercicios de lucha cotidiana.

Algunas imágenes de la jornada de dos días hecha de esfuerzo colectivo:


Embarcaciones ancladas en el muelle de Zapara.


Jóvenes y niños hermanados en el arte circense


Uno de los espacios donde los niños dibujaron.


Niños aprendiendo a dominar las artes del malabarismo.


Niños jugando luego de haber sido entrenados.


Pared con los dibujos elaborados por los niños de Zapara.


Patricia Ramírez hace entrega a cada niño de una bolsa con dulces y detalles.


En Zapara existen pozos donde mana agua. Aquí dos burros trasladan el vital líquido.


Luego de llegar al pueblo visitamos el Torreón construido por españoles en el siglo XVI.


Vista del Torreón junto a las dunas de la Isla de Zapara.


Vista general del lugar donde se concentró el fuerte de las jornadas Habitando el Planeta Oxígeno III.


Embarcación con redes de pesca en el puerto de Zapara.


Imágen esperanzadora: Energía solar en Zapara.


Mural elaborado por Misión Cultura sobre el Cacíque Nigale. Ejemplo indígena de resistencia y dignidad.


Imagen de la Playa en Zapara. El horizonte observado es el Golfo de Venezuela.


Atardecer en la isla de Zapara.


El fuego y el juego. El arte del asombro ofrendado a los niños.


Equilibrio y riesgo. Belleza en acción. Actividades nocturnas de la jornada.


Compañeros atentos observando la exposición sobre el Ecosistema Estuarino del Lago de Maracaibo.


Compañeros en la tertulia sobre el impacto socioambiental del Puerto de Aguas Profundas "Simón Bolívar".


Otra imágen de los presentes durante la tertulia sobre el Puerto y sus implicaciones ecológicas.

Un breve vídeo de alguna de las actividades llevadas a buen término en la Isla de Zapara frente a un público en su mayoría infantil. Sólo hacer click para ver.

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1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me alegra saber que La isla de Zapara haya sido tomada en cuenta para este tipo de encuentro. Felicitaciones al equipo de Habitando Planeta Oxigeno Tres. Gracias por impulsar tan maravilloso lugar y dar a conocer a su gente hermosa.

6:04 p. m.  

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