martes, octubre 13, 2009

Un 12 de Octubre en el que sólo los traidores celebraron

importante información, digna y diáfana, de la Sociedad Homo et Natura. Aquellos "malevos" que esperan "diversidad de criterios" en un tema que a todos nos unifica [que no es más que el reclamo y denuncia de esta delincuencial manera de abordar un tema tan delicado como la demarcación de territorios y hábitats indígenas] esperen interesantes entregas a corto y mediano plazo en este mismo blog y, por sobre todo, sigan atentos, lean mucho [sobre todo antropología] y no se desdigan o contradigan con tanta vehemencia de torpes.

clorofilazul

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Traición a la patria, traición a la esperanza, traición a las ideas, traición, traición, traición…

Hay un mundo de particularidades entre nosotros, que jamás diremos nos separan. Son las cosas que nos hacen diferentes, diversos. Y también hay otras cosas tan sorprendentemente universales que nos conectan, entonces podríamos decir la risa y también podríamos hablar de los ojos llenos de tristeza.

Sociedad Homo et Natura


Mientras en Shirapta, la ministra del Ambiente Yubirí Ortega de Carrizalez, el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissaimi, trataban de oficializar la entrega de tres títulos agrarios de tenencia de tierra que sumaban 41. 600 hectáreas de piedras y montañas a los centros pilotos Yukpa Aroy, Tinacoa y Shirapta. Los caciques de las comunidades Yukpa que conforman el Tukuko y Yaza se juntaron para reflexionar con aborrecimiento los métodos vergonzosos con los que la Comisión Nacional de Demarcación dominó a los caciques principales de estos centros para hacerlos desistir de las peticiones históricas de re-territorialización que mantenían y mantienen aún las 33 comunidades que habitan en la periferia de estos sectores.


Neremü, intentó revelarse contra este evento que sólo ha servido para neutralizar efímeramente el peligro que representan las exigencias de autodemarcación y ampliación de los territorios indígenas en Perijá para la consecución de los megaproyectos mineros que aguardan por ejecutarse en la zona. De nuevo el exceso de militares no sólo servía de seguridad a los ministros, era el control de sugestión en la zona.

Las aspiraciones de territorio, les fueron estafadas despiadadamente la última semana bajo la amenaza de retirarles las ayudas a los de Consejos Comunales y los sacos de alimentación. Ocho camiones, unos créditos agrícolas y la promesa de una carretera sirvieron para que los centros pilotos quebraran las aspiraciones de las 33 comunidades y se separaran de la idea de un territorio integral. Fragmentos marginales.

Al Yukpa Efraín Romero, le fue entregado el control de la procesadora de café Yukpa.

El territorio es el espacio en el que se efectúan todas las reivindicaciones de los pueblos indígenas, nada sobre la cultura, sobre la espiritualidad, su sostenibilidad, educación, bienestar, participación política, autodeterminación, nada casi será posible sin el territorio. No en vano resulta improbable para los teóricos del pensamiento indigenista, hoy, pensar siquiera una definición de ser indio si no es a partir del territorio. El territorio es el soporte no sólo de su vida material, también lo es de su vida cultural.

Pretender colmar de dádivas para quebrar las peñas, es un placebo vergonzoso e inútil sobre el que la tarea ruin y traidora de este proceso se quebrará.

Siguen rondando en el discurso de estos ministros las aspiraciones de militarizar los territorios indígenas y forzar la convivencia con terceros. Un acto escandaloso de violencia contra los pueblos indígenas, el primero no basta decir, del segundo preocupa que no entienda el Estado que si un pueblo no cuenta con la posibilidad de excluir a quienes no están dispuestos a sujetarse a las normas culturales de un grupo, perderán el control necesario de su auto regulación, de sus normas más domésticas de convivencia y relación. Todas estas son las únicas garantías verdaderas para su protección. Obligarlos a la convivencia con terceros es violencia.

Esperarán a que las otras comunidades de las cuencas de los ríos Tukuko, Yaza, Negro se debiliten y cedan. Estos títulos jurídico-agraristas son el resultado de la transa, del fraude y chantaje. Se desvanecen lo territorios del pueblo Yukpa y Barí y con ello nuestra expectación de una sociedad menos indiferente. Este 12 de octubre ha sido un acto criminal y delincuente.