sábado, julio 25, 2026

Acto de desagravio personalísimo para no olvidar las lecciones aprendidas.


Tal vez sea un acto de desagravio personalísimo que la emocionalidad  y el respeto me imponen para que el ajetreo de los días porvenir no erosione y disuelva esta sensación de lección aprendida.


Estar en Venezuela y vivirla en su despliegue complejo invita a no perder de vista que hemos sido las y los mismos venezolanos los que hemos abierto las compuertas para que nos habiten y nos influencien decires y enfoques trenzados por alteridades que ven en nosotros una gesta colectiva de acciones reveladoras de un cambio de época planetario en senda anti imperialista y descolonizadora.


Tal vez estas voces y sus opiniones no sean las más trajinadas en la latencia caribe andino amazónica que nos caracteriza como matria y sin embargo les hemos invitado fraternalmente a conversar sobre el devenir, sobre los despliegues que va imponiendo la revolución que somos con tres liderazgos al menos bien definidos (Hugo Chávez, Nicolás Maduro y DelcyRodríguez). 


De un buen tiempo para acá (¿3 de enero 2026?) estas y estos invitados (ganados para la explicación y el acto de desciframiento sociológico) ya no quieren conversar ni permearse de otras ideas y acciones  y se ofuscan cuando, desde nuestras dolencias y altibajos, desde nuestros repliegues tácticos (muchos recomendados otrora por ellas y ellos), les convocamos a disolver sus taquicardias y prisas modernas recibiendo de su parte reveladoras “huidas hacia adelante” y una nerviosa y refractaria argumentación  que acusa la caducidad de “su prudencia”, el rebaso (según su doxa) de “líneas rojas” por parte del “liderato bolivariano”. ¡Terrible! 


Esto más que lamentable  es “deja vú” para las y los que trenzamos militancia constituida/constituyente y entendemos que para juicios lapidarios no estamos menos en un momento de duelo y consternación profunda luego dela inolvidable tarde del 24 de junio de 2026 cuando "todo se movió” a causa del doblete sísmico.


Estas breves líneas son para dejar constancia que ya sabemos (por padecidos) de estos procederes que libran de penas y pesos a los que aún creen que "traición" y "deslealtad" son categorías para acusar al liderazgo que tenemos enfrentando, con no pocas dificultades y tensiones de cara a la bravuconería patológica criminal de Estados Unidos, las aún más de mil medidas coercitivas unilaterales impuestas por capricho hegemónico, el secuestro de la pareja presidencial y ahora las duras consecuencias del doblete sísmico.


Que el ejercicio académico barnizado de tonos telegénicos y estéticas de redes sociales lleve a más de uno a despedirse del “liderato bolivariano” no me toca juzgarlo a mí. Ya la realidad en horas les desmontará su lábil  soliloquio de egoísmo/cobardía evidentemente revelador de un típico miedo muy del académico aburguesado: no tener credibilidad/estar en el  “bando de los perdedores”.


La liviandad que NOS queda permitirá continuar en militancias concentradas que NOS prevengan de la guerra en la que nos sumieron y en simultáneo aprender de una buena vez  no dejarnos convencer por inerciales malinchismos que desoyen la maravillosa y potente voz de verdaderos y verdaderas militantes con los cuales podemos robustecer y ensanchar estrategias de descolonización contextualizadas, propias y menos jerarquizadas por esa asimétrica relación de los que vienen cada tanto (por ciclos) a explicarnos lo que somos, de los que vienen a hacernos entender lo que deberá hacerse para ser como su ideal. 


Develado el extractivismo petrolero de los yanquis y sionistas por el cual avanzamos alertados desde hace un siglo tocó entender “otra vez” el extractivismo cognitivo de muchas y muchos que por nobles y amigos les ofrendábamos para que“bajo cuerda” lucraran académica y fácticamente con nuestras ingentes fuerzas de pueblo en revolución bajo un liderazgo que respetamos ayer y mucho más hoy y por el que no nos tocará jamás calcular hasta qué momento caducará nuestra prudencia para avanzar en la interpelación anti imperialista y anti recolonizante del acontecer nacional.


Que tenemos dignidad como expresiones del Pueblo Venezolano y lo que hacemos resueltos en multitud no es para ser cosificado bajo cánones de querer explicarlo todo a la luz de análisis que no son capaces de acompañar y mucho menos descifrar el momento histórico que encarnamos. 


Las certezas que tenemos nos hablan de que ya vendrán corazones, brazos y luces a apalancarnos si de más escollos duros se trata.


Pedirles finalmente una sola cosa: Por favor abstenerse de hacerNOS el réquiem antes de tiempo. “Deseos no empreñan”.


Nicanor Cifuentes Gil. 

C. I. 14208465

San Antonio de Los Altos, 

25 Julio 2026.

8:00 pm