viernes, octubre 22, 2010

Sabino y el sentido común del Estado-Gobierno.

Clorofilazul se emancipa de textos tan iluminadores como el que a continuación se publica que pertenece al investigador, aliado de la lucha indígena en el estado Zulia (Venezuela) y docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela Sede- Zulia, Ángel Oroño.

Esclarecedor y diáfano fraseo el que compartimos desde este portal electrónico con todos y todas los que sudamos patria digna en las cotidianidades que nos circundan.


foto: ojos ilegales.

Ángel Alberto Oroño.

Profesor de la UBV-Sede Zulia.

El proceso bolivariano ha revuelto buena parte del agua de la vida cotidiana de todos, afectos y no afectos a éste. Así, en río revuelto sólo se pescan sedimentos. No ha existido, en menos de 30 años un mejor orador que remueva las entrañas históricas solidificadas con silencio, hambre y rabia reprimida que Chávez. Eso lo reconocen hasta sus detractores.

El presidente Chávez mucho antes de su gobierno instigó a la rebelión, a la rebeldía y más tarde a la ruptura de protocolos congelados en la seriedad de ruedas de prensas o de cadenas nacionales de la IV República. Chávez y la gente del común han sido en estos últimos 17 ó 18 años quienes han dominado el espectro de la opinión pública señalando puntos neurálgicos que hasta no hace menos de 20 años ni cercanamente se pensaban mencionar o colocar en ella. Por eso, nos ha parecido insólito su prolongado silencio con respecto al conflicto yukpa generado en la Sierra de Perijá como resultado del nefasto proceso de demarcación. Nos referimos al caso Sabino, Olegario y Alexander detenidos injustamente desde octubre de 2009.

Decíamos que llama la atención el silencio de Chávez, con respecto a este tema tan delicado, pues como sabemos ha sido un político que se ha distinguido precisamente por su capacidad oratoria y su verbo incendiario, (hipérbole empleada comúnmente por miembros de la rancia oposición venezolana). En este sentido de ideas decimos que el pensamiento cuando es realmente crítico y liberador no le quedan camisas de fuerza. Se hace imposible encausarlo o domesticarlo pues su palabra está asentada sobre el sedimento de la rabia y la indignación por omisiones o por “decires” del poder en desagravio de los, como diría Freire, harapientos de la tierra. Esa misma rabia e indignación la reflejó el propio Chávez cuando supo de la muerte del anciano yukpa José Manuel Romero en el año 2008 exigiendo a su ministra de “Asuntos Indígenas” se investigara para no dejar impune tal asesinato.


Nada se ha resuelto sobre el tema en la actualidad. Este sedimento de rabia e indignación lo mantenemos quienes hemos sido aliados de la lucha indígena. Sin embargo, un “animal político” como el presidente, no mantiene un silencio tan prolongado sobre semejante problemática que ha sido encerrar a tres yukpas, primero en un fuerte militar, luego en la cárcel nacional de Trujillo.

Chávez y Sabino se parecen en la medida que ambos han sido calumniados, perseguidos y difamados por la misma oligarquía representada en ganaderos, empresarios y medios de comunicación nacionales e internacionales. Pero el padre del primero sigue vivo, goza de buena salud y ha estado en el poder en Barinas.

El padre del segundo está muerto y con pocas posibilidades de hacer justicia sobre su muerte.

Chávez encabeza un proceso contracorriente de hacer política y es apoyado por un pueblo que ha sido estigmatizado por sus rasgos físicos y por sus condiciones de clase social. Sabino también.

El punto de inflexión entre ambos está en que Chávez tiene mayor capacidad de negociar su vida y su proyecto político, [que lo asegure Cisneros] Sabino lo único que tiene es capacidad de resistir y discernir con dignidad en una prisión sobre su vida y la de su familia y amigos.

Lo cierto es que a Chávez se le endilgan cualquier cantidad de adjetivos y metáforas discriminatorias y peyorativas casi todos los días por “medios” de información nacionales e internacionales. Es esta la estrategia aprendida por algunos operadores del capital transnacional [vista como derecha endógena] que al mejor estilo de la dictadura de Carmona en 2002 le han aplicado a Sabino y su caso.

El sistema nacional de medios pierde su sentido común y parece mucho mejor omitir la existencia de Sabino no presentando su trágico caso junto a la aún delicada situación de tierras indígenas en Perijá.

Cuando los operadores de las transnacionales puedan o terminen de construir sus falsos positivos” entonces Sabino aparecerá en todos lo medios como un manipulado de la CIA que además de ser narcotraficantes y latifundistas, es un salvaje homicida. El sentido común de VTV, es omitir la imagen de Sabino, hasta que no sea enjuiciado como bien lo mandan las leyes de los blancos, mientras es mejor entretener a los disociados “rojos rojitos” con el acostumbrado despliegue de artilugios seudo homofóbicos de Mario Silva o las “diarreas crónicas” de un Alberto Nolia, uno en horario de adultos el otro en horario estelar.

Algunos sostienen que Chávez sigue engañado, que le esconden la información y que poco sabe de Sabino detenido en los lugares antes dicho. Es clave en este punto decir que todo Estado-Gobierno se caracteriza por estar manejado por grupos asociados al capital. En el caso de Sabino, el capital inherente a esta parte del país, se encuentra asociado al minero y, probablemente al energético, como el nuclear.

El asuntico es que estos grupos tienen tentáculos y posiciones estratégicas dentro del gobierno. Algunos han señalado que se trata de un “ala reformista” que cada día parece tener más incidencia dentro de las políticas del Estado identificada como “derecha endógena”.

Lo cierto es que nadie nace revolucionario y lo que hoy se llama Revolución Bolivariana no es lo mismo que lo ocurrido pocos meses luego del golpe del 2002. Pero la política es gobernar y gobernar es, como diría Evo Morales en el 2006, “hacer buenos negocios”. Si es ésta “lógica” la que prevalecería dentro del proceso bolivariano, Sabino junto a buena parte de los yukpas, barí y wayú de Perijá, ya tienen un código de barra en su frente. Si a esta “lógica” que no es otra cosa que la vieja lógica del capital no se le pone un parao, entonces ya el país es un gran código de barras y solo queda esperar que las transnacionales gobiernen como lo han venido haciendo desde hace años en América Latina.

Si la lógica del desentendimiento cabe en el actual proceso aún y cuando existen nuevos y novedosos mecanismos tecnológicos para la información y comunicación, entonces vale la pena afirmar que alguien no está haciendo su trabajo de informarle a Chávez y por tanto sigue cobrando y estafando al país.

¿Más de 5 millones de militantes en el PSUV y nadie sabe de Sabino? De ser esto cierto, entonces equivale a preguntarse que ¿los anteriores presidentes [presidentes de la IV República] cometieron el error de no informarse a tiempo y por lo tanto se les debe perdonar su omisión, porque el aparato estatal es tan paquidérmico que no permite que quien lo gobierna se entere de cosas tan centrales como lo que ocurre con Sabino? ¿Queda entonces justificado el asesinato de Jorge Rodríguez y los encarcelamientos de cualquiera a quien se le etiquetara de guerrillero e izquierdista, porque sencillamente los cuerpos de seguridad no se informaban bien y no se comunicaban con el presidente de turno o sencillamente constituían una política del gobierno?

Es en este marco que creemos que es imposible creer y entender que la pedagogía de la rabia sólo pueda ser aplicada y entendida por la llamada dirigencia de la revolución bolivariana. Lo que nos obliga a pensar que no hay mayor contradicción que la siembra de “rebeldías” para luego tratar de “encausarlas” por las aguas del bien para la revolución.

En este mundo al revés no sería contradictorio que en próximas campañas electorales, por ejemplo las próximas [2012] del “Polo Patriótico”, se empleen eslogan que suscriban la idea de: “si usted es revolucionario verdadero indígnese, pero en silencio”.

Una revolución lo es porque las válvulas de escape no se cierran en momentos claves para ella. Y con “Válvulas de Escape” no decimos “talanqueras”. Así, llenos de indignación nos preguntamos ¿cómo ser libertarios y no dejarse domesticar en su intento de hacerlo obra concreta? ¿qué espíritu de indiferencia mueven a quienes gobiernan y hacen silencio? ¿quién puede encausar la criticidad de un pensamiento y un accionar libertario y no tocar yugulares del propio sistema de injusticia? ¿cómo permanecer inmóvil ante eso? ¿cómo cerrarle la puerta a las dudas que tocan contradicciones aberrantes y después asumir un discurso revolucionario? ¿por qué levantar cercos mediáticos, como el que actualmente hace el sistema nacional de medios públicos, sobre una situación tan compleja como la Sierra de Perijá?

Quien ha revuelto los ríos yukpas ha sido el proceso de demarcación impregnado de una suprema soberbia y un basto desconocimiento ecológico y antropológico de la zona. La comisión encabezada por Sergio Rodríguez en consonancia con operadores del ministerio de “asuntos indígenas” han sido jueces, verdugos y gendarmes dentro de una realidad indígena compleja y frágil, que no excluye las alianzas que se establecen entre unas familias yukpas y otras.

El proceso de demarcación es y ha sido un “chiquero” (para no emplear la palabra maracucha).En ese revoltijo auspiciado por miembros de Bandera Roja (léase Mauro Carrero) y sus compinches ayudantes (Francisco Inciarte alías “El Marrano”) de la comisión de demarcación sólo han dejado ver una amplia ignorancia de las leyes, la ecología y la cultura yukpa.

En ese documentucho que convenientemente han distinguido como “borrador” los testimonios yukpas no aparecen en ninguna de sus páginas dando fe que la consulta previa no se realizó y que el respeto al proceso de autodemarcación tal y como lo señalan leyes que rigen la materia. Esto también ocurrió con la llamada demarcación barí ha sido una estafa para el país, una irresponsabilidad sin precedentes, son ellos quienes deberían estar encerrados en Trujillo y no Sabino. Es insultante ver cómo de ciento cuarenta (140) comunidades yukpas sólo tres les otorgaron “títulos” en 2009, una cifra que apenaría hasta al peor de los sionistas.

Ante lo ocurrido con la demarcación, cuyas consecuencias hoy la están pagando solamente Sabino, Olegario y Alexander, es necesaria una revolución de sentido común, porque la que se hace solamente desde la retórica y el enfrentamiento verbal contra los ganaderos y el imperio ya no parece funcionar. Esos escenarios maniqueístas funcionan cuando se asume en operatividad concreta la lucha de clases, pero el desgaste y la retórica plausible de los mítines se encuentran lejos de resolver asuntos que hoy han tomado un color preocupante. Ya no es un cargo o un empleo lo que se cuida, sino la vida misma de los de abajo que al fin y al cabo es la vida de la mayoría de este país.

Una revolución del sentido común apela a eso: al sentido común. No se puede seguir permitiendo el asesinato con la impunidad que le sigue a la estela de sangre dejada detrás. Una revolución es antes que nada optimista y amorosa sin que ello calle la denuncia y el avance real una vez superados los obstáculos, es decir, lo amoroso no es nihilismo, pero tampoco es pragmatismo ortodoxo que difumine a los enemigos reales exigiendo silencio y una obediencia casi sadomasoquista. Las revoluciones que apelaron a la rigidez, al miedo, a la poca creatividad gestada por la verticalidad y el control y a los silencios forzados dejaron su cadáver en el siglo XX junto a sus operadores vendidos a los favores de la retórica neoliberal.

En los actuales momentos la izquierda peca por callar y no actuar y la derecha por actuar y no callar. Así de efectivos y fríos han sido con respecto a los asesinatos políticos (de la dirigencia campesina) que han encabezado algunos sectores poderosos asociados a las rancias oligarquías de siempre así como otros enquistados en la burocracia del estado venezolano.

Operadores del capital transnacional y la propia burguesía vende patria han operado abiertamente y en las propias narices de las autoridades que deberían estar investigando el asesinato de la dirigencia campesina como la muerte del yukpa José Manuel Romero padre de Sabino. A este conteo necrótico se le suma también la muerte de Hebert (nuero de Sabino) al igual que la vida otra yukpa muerta en el tiroteo iniciado, según testimonios de miembros de la comunidad de Chaktapa, por Olegario Romero,[el 13 de octubre de 2009] no puede estar por debajo de ningún funcionario, watía, indígena o el mismísimo presidente Chávez.

A Sabino le han imputado y acusado de ser quien ha matado a su nuero, haberse disparado él mismo, a su caballo y a su propia hija. Además de señalarlo como un ladrón de vacas y un salvaje. Pero como si fuera poco han dicho, y escrito en uno de los informe que lo acusan que consume droga. Ha faltado que lo acusen también de la muerte de su anciano padre en el 2008 y que también lo señalen de violar a su caballo. Pero en este mundo al revés, en este proceso que parece perder el sentido común, la asombrosa construcción de su expediente por parte de quienes enjuician hoy a Sabino todo se vale. Si las cosas siguen así es casi seguro que quienes dan la orden de enjuiciar a Sabino en las condiciones que lo hacen en la actualidad logren crear también de la nada su responsabilidad con el fallecimiento de su padre y con la muerte no solamente de su caballo, sino de todos los caballos que aún estando preso él, han muerto desde el 13 de octubre de 2009.

Más de 200 campesinos asesinados no pueden estar por debajo de la vida de los de arriba. Nadie ha dicho que este camino es fácil o cómodo, sobre todo para quienes han dejado su vida en él. Pero parece estar implícito en cada acto de impunidad que es mejor que todo quede así, que cada quien se defienda como pueda y que las verdaderas mafias continúen su trabajo ancladas en el desmantelamiento de las esperanzas a punta de plomo parejo ¿qué camino al socialismo permite tanta impunidad, tanto silencio?

No se escribe un informe de Demarcación para naturalizar el hambre, el asesinato y el desplazamiento forzado de familias yukpas. Por eso no puede haber respeto para quien avala la muerte y la desidia. No hay respeto para quienes secundan el enfrentamiento y luego salen a decir que es un problema indio y que como tal debe ser solventado por estos [y sin embargo ha estado siendo manejado con la acostumbrada arrogancia de la “justicia” blanca, sobre el derecho que rige la materia indígena]. ¿Quién explica eso? No debe existir respeto para quienes legitiman los cercos y el alambre de púas sumado al olor a piel quemada por la pólvora ganadera. Pero todo se vale en el mundo al revés: unos hablan hasta el punto de hundirse en sus propios sedimentos, otros callan hasta hundirse en su propio silencio.

En una zona tan conflictiva y estratégica como Perijá no es de revolucionarios someter a las comunidades indígenas por debajo del derecho de terceros. Ciertamente el pueblo yukpa es una nación guerrera de origen caribe por lo que resulta insólito desconocer la significación de esto y obligar a firmar un convenio de no agresión o de “convivencia” en santa paz con sus agresores históricos.

Lo único que puede frenar en buena medida esto es el pago de bienhechurías a los hacendados y una transparente demarcación sobre los territorios indígenas.

No existe en ninguna parte del planeta antecedente alguno que demuestre una atrocidad como la que implica someter la memoria histórica de lucha de oprimidos a favor de la paz de los opresores, a menos que se esté pensando en la construcción de ghetos perijaneros debido a que sólo por la fuerza sería posible obligar a yukpas, parceleros y hacendados a convivir en la “santa paz” que mora en el espíritu de los burócratas.

A eso le podría llamar “la paz constreñida”, la paz forzada, la paz pre-mortuoria o la PAZ BLANCA, [como escribió Jaulin] pero no la paz que queremos todos, la paz del reconocimiento, la paz de la vida.

Si el derecho de terceros está por encima de los indígenas, entonces sería mejor colocar un gran aviso en la entrada de Perijá que diga: “invada territorio indígena, pues el derecho de terceros lo protege”. Que el Estado entregue Perijá también a un consorcio de bienes raíces y trate de repoblar la Sierra basado en el derecho de terceros entonces.

No les bastó encerrar en una cárcel a Sabino, sino someterlo a la tortura psicológica de estar preso dentro de un fuerte militar. [Fuerte Macoa] Toda esta situación generada por la comisión de demarcación y aplaudida por revolucionarios de tabiquería y aire acondicionado se ha convertido en la paz de los sepulcros cuyo saldo reposan los yukpas asesinos arriba nombrados.

Todo esto ha creado un precedente nunca visto en Venezuela, sino en el periodo de la colonia española. De legitimar este desastre en el que se ha convertido el caso Sabino situaciones semejantes seguramente serán tratadas de nuevo como asuntos de indios iracundos, ladrones y homicidas que deben estar detenidos sin derecho a ningún tipo de apelaciones sostenidas por el derecho consuetudinario y seguramente dentro de un Fuerte Militar.

¿No fue la IV República que levantó “falsos positivos” sobre camaradas de izquierda? ¿No fue la IV República que levantó “Juicios Militares” a camaradas civiles?

Quizá en posteriores conflictos, de no arreglarse esta situación, la mayor treta de impacto mediático sería criminalizar a los yukpas mostrarlos como narcotraficantes o narcoguerrilleros o narco paramilitares. Allí si saldrían en VTV, en Tele Sur, en Radio Nacional de Venezuela y en Venevisión [que parece conformar también parte del sistema nacional de medios públicos]. Todo se vale en el mundo al revés, la pérdida del sentido común siempre ha de favorecer a los poderosos.

Es por todo ello Comandante Chávez que más temprano que tarde no exigimos que hagas una revolución, porque sabemos que un solo hombre no la hace, [que lo diga Zelaya, secuestrado y exiliado por todos los aparatos del Estado Burgués hondureño]. Sólo exigimos que alguien del gobierno que encabezas regrese al sentido común con respecto al conflicto yukpa y que el silencio no sea la coartada para avalar más impunidad.

Todo se vale en el mundo al revés, sin embargo el sentido común lo recuperamos, lo hacemos visible y nuestra brújula los harapientos, los iracundos, los silenciados, los de abajo, los criminalizados como Sabino que no nos vendemos ni alquilamos nuestro sentido crítico a los membretes que seguirán tratando de engavetar la memoria y la vida.

Sobre la conciencia histórica del pueblo y sobre quienes manejan los aparatos del Estado-Gobierno quedará la libertad, o no, de Sabino, Olegario y Alexander, así como cualquier desfallecimiento en la salud y la vida del Hermano Korta y su acompañante en la huelga de hambre que sostienen desde el lunes 19 de octubre de 2010. Cuando hay conciencia, como la de Korta, no hay criminalización que valga. Este es el justo y necesario combate contra los verdaderos enemigos de la patria.

Libertad para Sabino, Olegario y Alexander..!

Apoyo a la huelga de hambre del hermano Korta..!

Tierras saneadas de minas y ganaderos.!

Venceremos..!




¡¡¡hace dos años carajo... no más impunidad!!!